BLOG
Volver al blog

17 de junio del 2026 - Redactado por Aceites de Oliva de España

Qué es el realfooding y cómo aplicarlo en tu día a día

tostadas integrales con fruta y aceite de oliva

En los últimos años, términos como “comida real” o realfooding han ganado muchísima relevancia en redes sociales, supermercados y en las conversaciones relacionadas con la alimentación. Pero más allá de las tendencias, a día de hoy muchas personas siguen preguntándose qué es el realfooding realmente y si este enfoque alimentario tiene una base sólida o se trata de una moda pasajera más. El  realfooding propone algo aparentemente sencillo: priorizar alimentos frescos o mínimamente procesados frente a los productos ultraprocesados. Y la clave para entenderlo es que, aunque el concepto se ha difundido recientemente, su base conecta directamente con patrones tradicionales de alimentación, como la dieta mediterránea, basada en verduras, frutas, legumbres, cereales y grasas saludables como el aceite de oliva.  

¿Qué es el realfooding?

El término realfooding se traduce al español como “comer comida real”. Y es un enfoque alimentario que promueve el consumo de alimentos frescos o mínimamente procesados, limitando la presencia de productos ultraprocesados en la dieta.  

Dentro del realfooding, los alimentos se clasifican en 3 grandes grupos:  

  1. Alimentos reales 
  1. Buenos procesados 
  1. Ultraprocesados 

Los llamados “alimentos reales” son los que mantienen su estructura natural o en todo caso, han sido mínimamente modificados. Entre ellos están las frutas, verduras, legumbres, frutos secos, huevos, pescado o el aceite de oliva virgen extra.  

Y los ultraprocesados son productos elaborados industrialmente con numerosos ingredientes añadidos como azúcares, grasas refinadas, harinas de baja calidad o aditivos.  

Más allá de concebirse como una dieta cerrada con normas rígidas, el realfooding funciona como una filosofía alimentaria que intenta fomentar elecciones más naturales y conscientes. No se centra en contar calorías, sino en la calidad de los alimentos.  

Y un detalle importante es su relación con la dieta mediterránea ya que muchas de las bases del realfooding coinciden con las recomendaciones tradicionales de la dieta mediterránea. Entre ellas está el priorizar productos frescos, cocinar más en casa, reducir el consumo de ultraprocesados y utilizar el aceite de oliva como grasa principal. Lo que hace el realfooding es recuperar hábitos alimentarios que ya formaban parte de la cocina tradicional.   

Por qué surge este movimiento 

Para entender qué es el realfooding es importante comprender el contexto en el que surge este movimiento.  

Por un lado, en las últimas décadas, el consumo de productos ultraprocesados ha aumentado considerablemente en muchos países. Y esto incluye opciones tan habituales como la bollería industrial, los refrescos azucarados, los snacks, las comidas preparadas o los cereales azucarados.  

Muchos de estos productos están diseñados para resultar muy apetecibles y fáciles de consumir, pero la alarma reside en que sus perfiles nutricionales son mucho menos equilibrados. El acelerado ritmo de vida actual  y la falta de tiempo para cocinar también han favorecido la sustitución de preparaciones caseras por productos procesados.  

Y por otro lado, a día de hoy hay un interés mayor por la alimentación y el bienestar. Cada vez son más los consumidores que leen etiquetas, buscan ingredientes sencillos e intentan reducir el consumo de azúcares o grasas poco saludables.  

El realfooding surge en gran parte como respuesta a esta necesidad de volver a un patrón alimentario basado en ingredientes más reconocibles y de calidad. Y por supuesto, las redes sociales son las principales responsables de popularizar este término. Aunque eso sí, los profesionales de la nutrición nos invitan a diferenciar entre las recomendaciones respaldadas por evidencia científica y los mensajes extremos basados en el objetivo de viralidad.   

Qué alimentos forman parte del realfooding

Uno de los aspectos más importantes a la hora de determinar el concepto de realfooding es aprender a identificar qué alimentos están incluidos en este enfoque.  

  • Verduras y hortalizas: una de las bases principales, con opciones como tomate, brócoli, zanahoria, espinacas o calabacín que pueden consumirse frescas, cocinadas o congeladas.  
  • Frutas: gracias a su aporte de fibra y nutrientes, la fruta entera forma parte de la “comida real”.  
  • Legumbres: por su perfil nutricional y su capacidad saciante, las lentejas, los garbanzos o las alubias son alimentos que se valoran muy bien dentro del realfooding. 
  • Frutos secos y semillas: siempre que no lleven añadidos ingredientes innecesarios.  
  • Pescado, huevos y carnes frescas: se priorizan versiones frescas y preparaciones sencillas frente a productos ultraprocesados.  
  • Cereales integrales: alimentos como la avena o el arroz integral suelen incluirse como opciones menos refinadas.  
  • Aceite de Oliva Virgen Extra: al igual que ocurre dentro de la dieta mediterránea, ocupa un lugar muy destacado en el realfooding. Se considera un alimento 100% natural, extraído directamente de la aceituna, y es muy versátil en la cocina. Puede utilizarse en ensaladas, tostadas, verduras o aliños.  
  • Buenos procesados: el realfooding también admite ciertos alimentos procesados como el yogur natural, las conservas sencillas, las verduras congeladas o el pan elaborado con pocos ingredientes.  

Ante todo, la clave de este patrón alimentario está en revisar el etiquetado y priorizar los productos más simples.  

Beneficios asociados al realfooding

Aunque el realfooding no debe entenderse como una dieta milagro, sí que existen algunos beneficios asociados a una alimentación basada en productos frescos y menos ultraprocesados, como pueden ser:  

  • Una mayor calidad nutricional: el realfooding es una dieta basada en alimentos frescos que aportan, por norma general, más fibra, vitaminas, minerales y grasas saludables.   
  • Menos consumo de azúcares añadidos: reducir los ultraprocesados conlleva a su vez disminuir el consumo de azúcares libres, grasas refinadas o exceso de sal.  
  • Más saciedad: los alimentos frescos y ricos en fibra ayudan a mantener la sensación de saciedad durante más tiempo.  
  • Protagonismo de la cocina casera: el realfooding fomenta el cocinar más en casa y recuperar las recetas tradicionales y sencillas.   
  • La relación con otros patrones alimentarios saludables: muchos principios del realfooding coinciden con recomendaciones de organismos de salud pública como el aumento del consumo de frutas y verduras, priorizar alimentos frescos y limitar los ultraprocesados.  

Eso sí, ante todo conviene evitar los enfoques y los mensajes demasiado obsesivos o restrictivos. La alimentación siempre debe ser equilibrada y flexible.  

Cómo empezar a aplicarlo en tu día a día 

Adoptar hábitos relacionados con el realfooding no implica cambiar toda la alimentación de un día para otro. Se trata más bien de un proceso progresivo, con un paso a paso que incluya:  

  1. Priorizar los alimentos frescos: el primer paso es aumentar la cantidad de verduras, frutas, legumbres, pescado y aceite de oliva.  
  1. Leer etiquetas: aprender a revisar ingredientes puede ayudar a identificar productos ultraprocesados.  
  1. Cocinar más en casa: preparar recetas sencillas permite controlar mejor los ingredientes. Desde ensaladas aliñadas con aceite de oliva, legumbres o verduras asadas.  
  1. No obsesionarse con la perfección: el objetivo no está en eliminar absolutamente todos los productos procesados sino en mejorar progresivamente la calidad global de nuestra alimentación.  
  1. Utiliza aceite de oliva en tus recetas: el aceite de oliva virgen extra puede ser un gran aliado dentro del realfooding. Además de aportar sabor, es muy versatil y combina fácilmente con  muchísimos platos.  
  2. Organizar la compra: planificar comidas y tener ingredientes básicos en casa facilita mantener hábitos más equilibrados.  

0 Comentarios

Categorías

Entradas relacionadas

10 sopas frías para el verano: fáciles y refrescantes

10Jun | 26 10 sopas frías para el verano: fáciles y refrescantes
Cuando empiezan a subir las temperaturas, lo que más apetece consumir son recetas ligeras, hidratantes y fáciles de preparar. Y en este sentido,...
0

Aprende a aliñar tus ensaladas

03Jun | 26 Aprende a aliñar tus ensaladas
Una buena ensalada puede llegar a ser mucho más que un plato rápido o un mero acompañamiento. Agregando los ingredientes adecuados y...
0

Superalimentos: ¿mito o realidad?

27May | 26 Superalimentos: ¿mito o realidad?
En los últimos años, el término “superalimentos” está en todas partes. Lo vemos en redes sociales, en etiquetados de alimentos y en...
0

He leído y acepto las políticas de privacidad.

* Revisa los campos

Suscríbete a nuestra Newsletter

Suscríbete si quieres recibir más información de Aceites de Oliva de España