
Seguro que hay días en los que abres la nevera y no se te ocurre qué preparar. Quieres disfrutar de algo rico y casero pero no te apetece complicarte con recetas muy elaboradas ni pasar demasiado tiempo en la cocina. En esos casos, las tapas caseras son la solución perfecta. La gran ventaja de que las tapas formen parte de la cultura gastronómica española es que nos permiten improvisar platos sencillos y muy buenos con ingredientes básicos. Solo necesitas un poco de creatividad para preparar tapas fáciles y muy variadas, que sirvan tanto para completar una comida como para compartir cenas saludables e informales con amigos.
Estas suelen tener como base ingredientes muy sencillos de la dieta mediterránea, como las verduras, el pan, los huevos o el pescado. Y por supuesto, el aceite de oliva también juega un papel esencial en muchas de ellas, aportando sabor, textura y realzando al resto de ingredientes. Si te faltan ideas, toma nota de estas propuestas que puedes preparar con básicos de la despensa.
Ingredientes básicos para improvisar tapas en casa
Antes de pensar en recetas concretas, conviene tener disponibles en casa algunos ingredientes sencillos y versátiles para preparar cualquier tapa en solo unos minutos. Entre los más útiles, podemos destacar:
- Pan o tostadas
- Huevos
- Tomates
- Conservas de pescado (atún, sardinas, anchoas)
- Aceitunas
- Queso
- Verduras como pimientos, champiñones o calabacín
Además, el aceite de oliva es otro ingrediente imprescindible en muchas tapas que puede utilizarse para aliñar, saltear o dar el toque final a lo que prepares. En nuestra gastronomía mediterránea, el aceite de oliva se usa tanto en platos fríos como en calientes por lo que siempre conviene tenerlo cerca para improvisar recetas sencillas en casa.
Tapas fáciles con lo que tienes en casa
Lo bueno de las tapas es que es muy sencillo aprovechar lo que ya tienes en la casa, como por ejemplo:
- Pan con tomate y aceite de oliva: una de las tapas más famosas y fáciles de preparar. Solo tienes que tostar pan, frotar tomate maduro y añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra. A partir de aquí, también sirve como base para añadir otros ingredientes como jamón, queso, anchoas o aguacate.
- Huevos rellenos: con los huevos cocidos se pueden preparar tapas muy rápidas como esta. Solo tienes que mezclar la yema con atún, un poco de mayonesa y aceitunas picadas. Después solo tienes que rellenar las claras y añadir un pequeño chorrito de aceite de oliva virgen extra para potenciar el sabor.
- Tostadas con aguacate: el aguacate machacado con aceite de oliva, sal y unas gotas de limón es una base perfecta para muchas tapas. Puedes completarlas con huevo cocido, tomate picado, semillas o sardinas en conserva.
- Sardinas en tostada con aceite de oliva: otra tapa muy fácil de preparar consiste en colocar sardinas en conserva sobre pan tostado y añadir un chorrito de aceite de oliva y unas gotas de limón. Sabroso y nutritivo a partes iguales. La combinación de las sardinas con el aceite de oliva está muy de moda, ya no solo por sus beneficios para la salud sino porque sus componentes antioxidantes se consideran claves para mejorar las condiciones de la piel del rostro, desde reducir la inflamación a protegerla del envejecimiento prematuro.
Opciones frías listas en pocos minutos
Las tapas frías son ideales para los meses calurosos o para cuando no tenemos demasiado tiempo. Entre las opciones más recomendadas están:
- La ensalada de tomate con aceite de oliva: el tomate es uno de los ingredientes más versátiles para preparar tapas rápidas. Cortado en rodajas y aderezado con aceite de oliva y sal es una tapa perfecta a la que se le puede añadir mozzarella, aceitunas, albahaca o cebolla morada.
- Aceitunas aliñadas: las aceitunas son una de las tapas más tradicionales de nuestra gastronomía. Puedes prepararlas en casa aliñándolas con ajo picado, pimentón, hierbas aromáticas y aceite de oliva. Esta mezcla se conserva muy bien en la nevera y es un acompañamiento perfecto para otras tapas.
- Queso con aceite de oliva y especias: una tapa muy sencilla que consiste en servir dados de queso con un chorrito de aceite de oliva y un poco de orégano y tomillo para potenciar los sabores.
- Ensaladilla sencilla: con solo patata cocina, atún y mayonesa se puede preparar una ensaladilla en pocos minutos, con un chorrito de aceite de oliva para dar un toque más suave y equilibrado.
Tapas calientes y sabrosas
Si prefieres preparar opciones de platos calientes, estas opciones te encantarán:
- Champiñones salteados con ajo: además de los champiñones y el ajo solo necesitas perejil y aceite de oliva. Se cocinan durante unos pocos minutos en la sartén, hasta que estén dorados.
- Pimientos de padrón: una de las tapas más populares en la restauración española. Solo tienes que freírlos rápidamente en aceite de oliva y servirlos con sal gruesa.
- Tortilla francesa en bocados: algo tan sencillo como una tortilla francesa se puede cortar en pequeños cuadrados y servirse como tapa, añadiendo queso, espinacas o cebolla para darle más sabor.
- Patatas salteadas con pimentón: si tienes patatas cocidas, puedes saltearlas con aceite de oliva y espolvorear pimentón por encima, todo un guiño a la gastronomía gallega.
- Pan con verduras salteadas: otra tapa fácil y muy aromática consiste en saltear calabacín, pimiento y cebolla con aceite de oliva y servirlos sobre pan tostado.
Combínalas y crea una cena completa
Lo mejor de las tapas caseras es que puedes crear una comida muy variada combinando platos pequeños. Por ejemplo, una cena improvisada con tostadas con aguacate, ensalada de tomate con aceite de oliva, champiñones salteados, dados de queso con especias o aceitunas aliñadas.
Este tipo de combinaciones son la pura esencia de la dieta mediterránea, en la que se priorizan los ingredientes frescos y las preparaciones sencillas. En todas ellas, el aceite de oliva tiene un papel fundamental porque aporta sabor y ayuda a integrar los ingredientes. Y además, su versatilidad permite utilizarlo para aliñar ensaladas, saltear verduras, preparar marinados o aderezos o dar el toque final a unas tostas.
Así que ya sabes, preparar tapas caseras no requiere de grandes nociones de cocina, técnicas complicadas o ingredientes sofisticados. Basta con combinar productos básicos y coronarlos con un buen aceite de oliva virgen extra para conseguir platos de lo más completos a nivel nutricional. La clave siempre está en utilizar ingredientes frescos, combinar sabores y optar por opciones rápidas.
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