Freír es saludable si sabes cómo

Existe una creencia equivocada que dice que freír alimentos no es sano. Sin embargo, casi todas las dietas equilibradas cuentan con frituras. Es el caso de la Dieta Mediterránea, famosa por sus beneficios para la salud y declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, que no se entiende sin alimentos fritos con Aceite de Oliva, tal y como asegura en su trabajo Francisco J. Sánchez Muniz, del departamento de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid.

Eso sí, debemos tomar frituras en su justa medida porque esta preparación da como resultado alimentos más calóricos que otras. El problema de esta técnica de cocina reside muchas veces en que los aceites que se emplean no son saludables y provocan cambios en la estructura química de los alimentos haciendo que no beneficien nuestra salud.

Por ello, para disfrutar de los alimentos fritos a la vez que cuidamos nuestra salud, debemos usar siempre Aceite de Oliva. Y aquí os explicamos por qué:

Pero ¿por qué freír con Aceite de Oliva?

  • Porque son unos de los aceites más estables a altas temperaturas.
  • Porque crea una capa fina, consistente y crujiente que hace que el alimento conserve toda su jugosidad y no absorba demasiado aceite. De esta forma, resulta más ligero y digestible.
  • Porque permite freír los alimentos a altas temperaturas, entre 130ºC/266ºF y 180ºC/380ºF, haciendo que la fritura sea más rápida, con lo que apenas hay pérdida de nutrientes. Con este tipo de aceite los alimentos, además de no perder su valor nutritivo, resultan mucho más apetitosos.
  • Porque cunde más, ya que se expande al ser calentado.
  • Porque mejora en muchos casos del perfil de ácidos grasos saturados/monoinsaturados/poliinsaturados del alimento y enriquece el alimento en vitaminas liposolubles y compuestos antioxidantes.
  • Porque puede ser reutilizado hasta tres o cuatro veces con garantías. Eso sí, hay que filtrarlo bien para eliminar cualquier residuo de alimentos.

Ahora que ya sabes por qué el Aceite de Oliva es la mejor opción para freír, ahí van algunos consejos para que los resultados sean magníficos:

  • Hay que usar suficiente Aceite de Oliva para que los alimentos queden completamente cubiertos en la sartén y así evitar que la comida se queme o quede muy blanda.
  • Es recomendable al freír utilizar un recipiente de paredes altas y rectas y de diámetro reducido para conseguir más cabida de aceite en menos superficie.
  • Es conveniente, además, añadir el alimento a freír poco a poco para evitar que la temperatura del aceite baje bruscamente.
  • Los alimentos se deben freír secos para conseguir unos resultados inmejorables.
  • Es importante que el aceite esté caliente, pero que no humee.
  • Para que conserve todas sus propiedades y protegerlo de la oxidación, el aceite usado se debe guardar en un recipiente de esmalte, cerámico vidriado o de acero inoxidable.

Como ves, todo son ventajas. Pero si te ha quedado alguna duda sobre su uso o sus características, puedes consultarnos en nuestras redes sociales. ¡Buen provecho!

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