
Por su capacidad para mejorar la salud y el aspecto del cabello, el aceite de oliva para el pelo es uno de los remedios naturales más antiguos, extendidos y respaldados por expertos en cosmética. Además de su uso culinario, la composición rica en ácidos grasos y antioxidante del aceite de oliva se ha utilizado a lo largo de la historia para nutrir, suavizar y fortalecer la melena. Y actualmente, con el auge de las rutinas de belleza libres de químicos, se están priorizando aún más los tratamientos caseros y las mascarillas hechas a partir de ingredientes naturales. Además de sus numerosos beneficios y nutrientes, en este artículo te enseñamos cómo actúa sobre la fibra capilar y cómo aplicarlo correctamente según tu tipo de pelo.
Beneficios del aceite de oliva para el pelo
Si por algo destaca el uso de aceite de oliva para el cabello es por su capacidad hidratante y nutritiva. Al ser un aceite vegetal natural y rico en componentes beneficiosos puede tratar las necesidades capilares más frecuentes, como pueden ser:
- La hidratación profunda: el aceite de oliva es un humectante natural que consigue penetrar en la fibra capilar, ayudando a retener agua y aportando una hidratación intensa. Esto es especialmente útil en cabellos secos, quebradizos o castigados por tratamientos químicos o por herramientas de calor como secadores o planchas.
- La suavidad y el brillo: al aplicar aceite de oliva sobre el cabello ayudamos a suavizar la cutícula capilar y sellar la superficie del cabello, reduciendo el encrespamiento y aportando un brillo natural muy favorecedor.
- La nutrición y fuerza: el aceite de oliva contiene ácidos grasos esenciales y vitaminas, que nutren el cuero cabelludo y la fibra capilar. Esto contribuye a que la melena se vea más fuerte y menos propensa a romperse, sobre todo en la zona de las puntas.
- Protección frente a daños externos: gracias a sus compuestos antioxidantes, como la vitamina E o los polifenoles, el aceite de oliva protege el cabello frente a los daños que pueden provocar la contaminación o las herramientas de calor.
Todos estos beneficios son los que han consolidado al aceite de oliva en un ingrediente recurrente de los tratamientos caseros para el pelo y de la cosmética natural, que combina varios aceites para potenciar aún más los resultados. Entre otras cosas, puede actuar como un acondicionador natural post-lavado, aplicando un par de gotas sobre el cabello húmedo, como pretratamiento nutritivo antes del champú o como mascarilla reparadora en cabellos muy secos o dañados.
Nutrientes del AOVE que fortalecen tu cabello
El aceite de oliva virgen extra (AOVE) es la variedad más recomendada para el uso cosmético, tanto en la piel en forma de jabón casero como en el cabello. Esto es así porque, al no estar refinado, conserva sus componentes bioactivos. Entre sus nutrientes más relevantes para la salud capilar, podemos destacar:
- Los ácidos grasos esenciales: el ácido oleico, el principal componente del aceite de oliva, aporta textura y brillo además de ayudar a mantener la hidratación natural del cabello al formar una película protectora que evita la pérdida de humedad.
- Los antioxidantes (vitamina E y polifenoles): este tipo de compuestos, presentes en el aceite de oliva, ayudan a proteger las células del folículo capilar frente al estrés oxidativo. Y esto suele traducirse en un cabello mucho más sano y fuerte.
- Nutrientes que sellan la fibra: los lípidos presentes en el aceite de oliva ayudan a sellar la cutícula del cabello, mejorando su elasticidad, la suavidad y la resistencia a la rotura.
Cómo aplicar el aceite según tu tipo de cabello
La manera correcta de aplicar el aceite de oliva en el pelo depende del tipo y condición del cabello. Según sea el caso, se recomienda:
- Para cabello seco o dañado: la clave de este tratamiento es ayudar a reparar las puntas abiertas y potenciar la suavidad.
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- Calienta ligeramente un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Aplica desde la mitad del cabello hasta las puntas, evitando las raíces, sobre todo si tienes el cabello graso.
- Deja actuar entre 30 minutos y una hora, a ser posible cubriendo con un gorro de ducha.
- Lavar con tu champú habitual.
- Para el cuero cabelludo sensible: en este caso, lo más recomendable es hacer un masaje suave con aceite de oliva sobre el cuero cabelludo. Al estimular la circulación, ayudamos a activar los folículos pilosos y mejorar la salud del cuero cabelludo.
- Para el cabello encrespado: en este caso, lo mejor es aplicar el aceite en pequeñas cantidades sobre el cabello lavado para controlar el frizz y aportar brillo. La idea es que actúe como un sellador natural de la cutícula capilar.
- Para el cabello normal: para mantener la humedad y la suavidad, puedes utilizar el aceite como pre-lavado nutritivo una vez a la semana.
- Para el cabello graso o muy fino: al contrario de lo que pueda parecer, este tipo de cabellos también necesitan hidratación. Eso sí, es importante aplicar muy poca cantidad y solo en las puntas para evitar una sensación grasa en el cabello o aportar demasiado peso. Y también puedes mezclar unas gotas con tu acondicionador habitual.
- Para el cabello rizado u ondulado: el aceite de oliva en este tipo de cabello es clave para definir los rizos y ondas. Úsalo como mascarilla, en el último paso del lavado y enjuaga bien para evitar generar mucho peso.
En cuanto a la frecuencia, con 1 ó 2 veces por semana es suficiente para notar una mejora en cuanto a hidratación y suavidad sin apelmazar el cabello.
Resultados científicamente demostrados
Hoy en día, aunque existen numerosos estudios que fundamentan los beneficios del aceite de oliva para la salud general, la investigación específica sobre su uso tópico en el pelo es más limitada y se basa sobre todo en la evidencia de la tradición cosmética y su composición bioquímica.
Ciertas publicaciones sobre aceites vegetales, en las que se incluye el aceite de oliva, destacan que sus ácidos grasos y antioxidantes son los responsables de mejorar la suavidad, la hidratación y la elasticidad de las fibras biológicas donde se aplica, lo que respalda su uso como tratamiento externo.
Eso sí, no todos los efectos atribuidos al aceite de oliva están avalados por estudios clínicos. Por ejemplo, la capacidad de promover el crecimiento capilar requiere todavía de mayor investigación científica para poder confirmarse de forma concluyente.
Ante todo, los expertos recomiendan usar el aceite de oliva como complemento a una rutina de bienestar y cuidado integral, incluyendo una dieta equilibrada y buenos hábitos capilares.
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